Me gustaría inaugurar una sección de biografías periódicas y qué mejor manera de hacerlo que hablando del científico con el que inicié la escritura de este blog y cuyo título se le atribuye a modo de cita. Mi intención para las biografías no es aportar gran cantidad de fechas ni de hechos, únicamente quiero dar una visión general del indivíduo. Su realización es laboriosa y lleva cierto tiempo por lo que intentaré sacar una biografía cada dos semanas o así, aunque posiblemente no siempre lo cumpla. Espero que sea de vuestro agrado y que le pueda dar continuidad en el tiempo, ya que autores nunca faltan. Sin más preámbulos paso a relatar la biografía del científico que he elegido para encabezar la sección.
Galileo Galilei nace en Pisa el 15 de febrero de 1564 en el seno de una familia de la baja nobleza cuya fuente de ingresos era el comercio. En un principio Galileo obtuvo una educación religiosa y, aunque en 1581 inicia estudios de medicina y filosofía, acaba descubriendo que su verdadero interés se dirige hacia las matemáticas. Desde muy temprano Galileo se consideró seguidor de Pitágoras, Arquímedes y Platón, mientras que mostraba una gran disconformidad con el modelo aristotélico. Además cabe destacar que es en su época de estudiante cuando descubre la ley de isocronía de los péndulos, principio que le será muy útil para sus estudios posteriores de mecánica. Debido a las asperezas que genera con sus críticas al profesorado abandona los estudios sin haber conseguido el título, pero con ganas de dedicarse a la ciencia por su propia cuenta.Los primeros trabajos que realiza versan sobre los centros de gravedad de diversos cuerpos sólidos, aunque continúa con sus estudios de oscilaciones pendulares. Además, descubre la cicloide (una curva muy útil en matemáticas) e inicia modestas investigaciones relacionadas con la caída de los cuerpos, llegando a escribir una primera obra sobre mecánica. En esta época ejerce también como profesor y catedrático en la universidad de Pisa, cobrando un sueldo bastante modesto y dando clases sobre el modelo ptolemaico con el que empezaba a estar en desacuerdo.
Posteriormente se dedica a dar clase de geometría, mecánica, astronomía y matemáticas en la Universidad de Padua, un lugar idóneo para desarrollar nuevas teorías ya que la Inquisición carecía de influencia en esa zona. En esta época muere su padre y Galileo mantiene a su familia dando clases particulares. Además, en el año 1599 conoce a Marina Gamba con la que, sin casarse ni vivir con ella, tiene tres hijos de los que cuidará tras la posterior separación. Más tarde, en 1604, descubre la ley del movimiento rectilíneo uniformemente acelerado, defiende que los proyectiles lanzados en el vacío siguen una trayectoria parabólica y se centra en el estudio de los imanes.
"En temas de ciencia, la autoridad de mil no vale ni la mitad que el razonamiento de uno"
Y llega 1609, el año de la invención del telescopio. Tras recibir noticias de un telescopio construido en Holanda, Galileo se dispone a construir uno propio sin apenas información, obteniendo un aparato que no deforma las imágenes y que supera en aumentos al holandés. A continuación construye otro que mejora al anterior y que presentará en Venecia, llamando la atención del Senado de esta ciudad, cuyos intereses eran de índole militar. Como pago le hacen fijo en Padua, mejorando por tanto la situación económica de Galileo. Durante muchos años se dedica a construir un gran número de telescopios, pero tan sólo un número muy reducido aporta la calidad suficiente como para utilizarse en astronomía. Galileo realiza observaciones lunares importantes que le llevan a reafirmar su opinión contra el modelo aristotélico, observa la Vía Lactea y determina ciertos cúmulos estelares, pero sin duda su observación más reconocida es la de los cuatro satélites de Júpiter, conocidos en la actualidad como satélites galileanos, a los que utiliza para apoyar ciertas ideas de la estructura copernicana en detrimento del modelo aristotélico. Cabe destacar que contaría con la colaboración de Kepler en el asunto de Júpiter y sus satélites. Posteriormente se traslada a la Universidad de Pisa donde tiene un puesto privilegiado que le permite compaginar clases con observaciones, llegando a atisbar los anillos de Saturno, las manchas solares y las fases de venus (utilizándolas para reforzar el heliocentrismo). Poco a poco Galileo va aumentando su popularidad, llegando al máximo cuando el jesuita Christopher Clavius y su grupo confirman sus cálculos.Defender el heliocentrismo mediante la "simple" observación y rechazar los argumentos de autoridad de los aristotélicos en aquella época era algo notablemente peligroso. Galileo empieza a sufrir ataques de los geocentristas y, como viene siendo costumbre desde hace varios siglos, la iglesia se entrometerse debido a que en la Biblia (que escribo con mayúscula por obligación de la RAE) se hace referencia al geocentrismo. Al principio eran ataques aislados pero pronto se intensifican y se dirigen contra la mayoría de sus teorías, llegando a un punto muy tenso en el que interviene el cardenal Berlarmino, organizando una inspección por parte de la Inquisición (que también debo escribir con mayúscula por obligación de la RAE). Tras una lucha intensa se acaba condenando al sistema copernicano y se obliga a Galileo a presentarlo como hipótesis en lugar de como teoría, censura que él rechaza.
"Nunca he encontrado una persona tan ignorante de la que no pueda aprender algo"
Los siguientes años son menos prolíficos ya que cursa ciertas enfermedades que le dejan sin fuerzas para continuar con sus trabajos con la intensidad previa. Cuando se recupera sigue desarrollando investigaciones previas y recibe algunos ataques, pero por lo general vive una época algo más tranquila.
El detonante final bien puede ser la publicación de su Massimi sistemi en Florencia en 1632 , un diálogo avalado por el papa Urbano VIII en el que apoya con firmeza el sistema copernicano y critica con dureza, incluso con ironía y burla, el modelo ptolemaico. El propio Urbano VIII se sitúa en contra de Galileo, alegando que su encargo debía ser una visión objetiva de ambos modelos y no una parcialidad a favor del heliocentrismo. Por ello se le convoca frente al Santo Oficio donde se le amenaza con la tortura si no deja de "molestar" con sus teorías. Finalmente, el 22 de junio de 1633 se prohibe su obra y es condenado a prisión de por vida, sentencia que posteriormente Urbano VIII modificará a residencia de por vida. Además se le obliga a pronunciar la fórmula de abjuración que el Santo Oficio había preparado, aunque nunca llega a pronunciar el famoso Eppur si muove, cita que siempre se le ha atribuído como una rebelión frente a la injusticia que cometió la Iglesia.Desde ese día hasta su muerte permanece retenido en su domicilio, donde a duras penas continua con algunas de sus obras, ya que llega a perder la vista en ambos ojos. Conocida su sentencia, ciertos científicos y filósofos europeos (como Descartes) se niegan a publicar sus obras por miedo a que la Iglesia les censure o les retenga de por vida como hizo con Galileo. El 8 de enero de 1642 fallece Galileo Galilei, a la edad de 78 años, en la ciudad de Arcetri.
Desgraciadamente hemos tenido que esperar a finales del siglo XX para que el papa Juan Pablo II se pronunciase sobre el asunto de Galileo, sucedido 300 años atrás (lo cual me atrevo a decir que tuvo que costarle un gran trabajo). Sorprende que no fue hasta 1981 cuando este papa abrió una comisión para el estudio de la controversia Ptolomeo-Copérnico. De todos modos sorprende aún más que tardase 10 años en reconocer los errores cometidos con Galileo, si es que se pueden llamar tan sólo errores. Falta mucho para que la siguiente cita del gran científico italiano sea comprendida y considerada por todos y cada uno de los seres humanos que mueven el planeta.
"El gran libro de la naturaleza está escrito en símbolos matemáticos"










1 comentarios:
Bonita sección de biografías
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