miércoles, 6 de febrero de 2008

Evaluaciones pésimas

Ahora que me encuentro en la típica época de exámenes me vienen a la mente ciertas reflexiones acerca de las evaluaciones que siempre he querido reunir en un texto, por lo que aprovecharé para desahogarme escribiendo aquí dichas opiniones.

La educación se puede dividir en dos componentes, por un lado la enseñanza y por otro lado la evaluación. Ambas partes se pueden considerar totalmente independientes la una de la otra o puede observarse cierta correlación, pero lo que es conocido por todos es que una buena enseñanza no garantiza una buena evaluación y una buena evaluación no conlleva que se haya conseguido una buena enseñanza. Muchos son los profesores que imparten unas clases totalmente pésimas con exámenes finales de quitarse el sombrero pero abundan los docentes que imparten unas clases maravillosas y no son capaces de evaluar con rigurosidad. Sobre qué es preferible para el alumno... personalmente prefiero al profesor inepto dando clase pero justo y correcto a la hora de realizar una evaluación, pero esto lo aclararé al final del artículo.

Actualmente el sistema universitario se basa en una estructura cuatrimestral, estructura que criticaré otro día ya que ofrece tema para hablar largo y tendido. La evaluación predominante de estas asignaturas se basa en la realización de exámenes, sistema con el que muchos innovadores no están de acuerdo ya que abogan por una evaluación contínua. Este es otro tema que, debido a la entrada del plan de Bolonia, tendré ocasión de criticar.

Desde el punto de vista de muchos profesores y alumnos, grupo en el que me incluyo, los exámenes son la mejor forma de conocer si una persona presenta el nivel mínimo exigido para aprobar una asignatura. Tras el estudio de la materia la mejor forma de demostrar que ésta se domina es respondiendo a diversas preguntas que, formuladas aleatoriamente, abarquen la mayor parte posible del temario. Así pues, un examen homogéneo, coherente y riguroso puede dar una visión bastante real del nivel del estudiante. Pero los exámenes de este tipo tristemente escasean, y muchos profesores se decantan por realizar evaluaciones pésimas que pueden dar resultados muy dispares. Esto se consigue gracias a la gran variedad de modelos de examen que existen en la actualidad.

Uno de los modelos pésimos más socorridos en asignaturas teóricas densas es aquel en el que se plantean 2 ó 3 preguntas a desarrollar, necesitándose aproximadamente una hora para redactar cada pregunta. Las ventajas de estos exámenes es que su corrección se hace sencilla por basarse en lecturas por encima mientras que los inconvenientes surgen cuando al corregir a la ligera se supone que el alumno no dice lo que debería decir. Abundan los casos de suspensos que tras una corrección más detallada han llegado a sobrepasar el notable. Y no sólo eso, sino que más vale rezar para que controles las 2 o 3 preguntas a la perfección ya que como falles en alguna la probabilidad de no llegar al 5 es muy elevada.

Luego tenemos el caso opuesto, una gran cantidad de preguntas cortas con una puntuación individual muy baja. En este caso el alumno puede estar más tranquilo porque no saberse alguna pregunta no repercute seriamente en la nota final, pero tampoco repercute el saberse alguna a la perfección. De todos modos es un modelo que agrada bastante y que yo en parte defiendo, pero sólo en parte. Por lo general la desilusión llega cuando te restringen el espacio de respuesta. Ya que se trata de cuestiones cortas te dejan un espacio muy reducido entre pregunta y pregunta para que escribas la respuesta, y es ahí cuando te das cuenta de que una "respuesta corta" también requiere cierto desarrollo y deja de ser "corta". Tras las insistencias del profesorado de que el alumno debe ceñirse a los márgenes que se le han dado y que toda línea que sobrepase el límite no será leída, se tiende a reducir la letra lo máximo posible, hecho que en la corrección sirve de excusa para no calificar con la máxima puntuación cada pregunta. En casos extremos tienes que escuchar la famosa frase de "no tienes la máxima puntuación porque te falta por decir esto y lo otro y lo de mas allá", ante lo cual piensas "¿y dónde lo escribo?¿en el canto del folio?".

Puestos a hablar de exámenes de desarrollo teórico, hay un modelo de examen que nunca hubiera llegado a imaginar. Con 15 ó 20 días de antelación te dan un tema versátil a desarrollar, lo preparas y el día del examen lo escribes en folios sellados (para que no lo lleves preparado de casa, que irónico...). Ventajas del modelo: el alumno tiene que conocer la asignatura bastante bien para desarrollar un trabajo en ese espacio de tiempo. Inconvenientes: todos... El alumno puede no haber hecho su trabajo, el alumno puede haberlo memorizado sin más y el profesor tiene que leer un gran número de exámenes distintos, ya que cada alumno hace la exposición con total libertad. El criterio de corrección es totalmente subjetivo, y por tanto la evaluación resultante carecerá de criterio.

Por otro lado están los exámenes tipo test, uno de los sistemas más útiles para comprobar si un alumno tiene conocimientos generales y profundos de una materia. Hay varios tipos, a saber, el típico de verdadero o falso, el de respuesta única, el de respuesta múltiple, el de rellenar huecos en frases con una o dos palabras ( si es que se le puede considerar a eso un test), etcétera. Bueno, de ahí se puede sacar una evaluación más o menos rigurosa y objetiva, pero... ¿qué pasa cuando empiezan a modificar los modelos básicos? Te puedes encontrar de todo. En algunos casos tienes que acertar un número predeterminado de preguntas para que empiecen a corregirte (por ejemplo, de 100 preguntas tienes que acertar 50 para que empiecen a sumarte el resto de aciertos), o el modelo tan lamentablemente famoso en el que 1 ó 2 preguntas erróneas restan el equivalente en puntos a una pregunta bien contestada (además de obviamente no sumar por estar mal te penalizan por ello, suspendiendo exámenes con resultados de 15/20 o similares). La puntuación en test de respuesta múltiple no la analizo porque realmente no he llegado a entenderla... yo hago el examen y que me califiquen como más les guste.

Si el grado de desesperación ya es demasiado elevado al ver cualquiera de estos modelos de examen sobre la mesa la frustración aumenta considerablemente al presentársenos una combinación de modelos. Se tiende a realizar el modelo de "test+preguntas cortas", multiplicando por tanto los problemas (uno de puntuación del test y otro de falta de espacio para responder con cierto nivel). También hay casos de "test+preguntas largas" y de "preguntas cortas+preguntas largas".

Si además de teoría hay que realizar problemas la cosa se complica aún más. Por lo general hay que aprobar teoría y problemas por separado, lo que implica que las 2 preguntas de teoría hay que saberselas a la perfección y que los 2 problemas hay que sacarlos sin un fallo para poder optar a algo decente. Como un problema no te salga bien... olvídate del aprobado, por muy bien que tengas todo lo demás. Lo de separar un examen por partes y obligar a aprobarlas con independencia no tiene demasiada lógica, ya que muchos problemas no se pueden realizar sin conocer la teoría. Para solucionar el que la gente apruebe sólo sabiendo teoría se pueden utilizar 3 puntos de los 10 totales para teoría y los 7 restantes para problemas, asegurándose así de que al menos algún problema se ha resuelto bien.

Por último, una crítica a los ejercicios y problemas con varios apartados. ¿Por qué esa manía de hacer que el resultado de un apartado derive necesariamente del resultado del apartado anterior? Puedes conocer a la perfección el prodecimiento a seguir en un problema para resolver todos sus pasos, pero, si se introduce algún error numérico o conceptual en algún apartado inicial, será imposible resolver los demás. De esta forma disminuyen las probabilidades de aprobar, aún conociendo la materia lo suficiente como para sobrepasar el 5.

Seguro que hay más modelos desastrosos de evaluación por examen, pero he querido plasmar los más habituales. ¿Tanto trabajo cuesta hacer un examen homogéneo? ¿Por qué no 10 preguntas a 1 punto por pregunta? ¿Por qué no tiempo y espacio ilimitado? Con modelos simples se puede llegar a un diseño muy objetivo y fiable. De nada sirve que un profesor brillante en sus seminarios no tenga la capacidad para evaluar a sus alumnos con rigurosidad. Por eso, si me dan a elegir entre un profesor que ponga buenos exámenes o uno que de buenas clases me decanto por el primero. De la enseñanza por un tercero se puede prescindir... de la evaluación no.

9 comentarios:

CantoRodao dijo...

Totalmente de acuerdo.
(Como odio los problemas de varios apartados en el que como tengas mal el a) te tachan el resto del problema)

JWolf dijo...

Yo odio más los de respuesta corta con espacio limitado. Es la mejor forma de simular que sabes menos de lo que realmente sabes... y para eso pues estudias menos XDD

Er felaa dijo...

Pedazo de actualización, por cierto.

Ya lo que es la bomba es uno que hice yo el año pasado, fue una combianción múltiple de todo eso:

-Test que restaba, con un mínimo para corregir.
-Preguntas cortas con espacio restringido.
-Una pregunta larga.

-Práctica.

Fue un compendio de todo eso.


Palabra: jdcezxb

JWolf dijo...

Anda, y se me olvidó comentar lo tipico de "para aprobar hay que sacar un 6'5/10". Joer, para eso que pongan el examen más dificil y se dejen de historias..

Marta Sanz dijo...

Y luego estan los exámenes esos en los que escribes algo y te ponen una interrogación diciendo que no lo has puesto.Los exámenes en los que no hay criterio de correción claro asi que pones lo que te parece esperando que sea lo que quiere el profesor y los exámenes en que tú eres el enemigo,porque escribes la respuesta y no sabes ni como la has obtenido(a mi me lo han contao)...
Ah,si.Y los exámenes que te pierden y tienes que ir a repetirlos por 3 veces,porque encima el profesor no aparece.

JWolf dijo...

Sí, y el examen en cuya corrección te dejan tiempo para que intentes explicar de donde has sacado la solución a los problemas verdad?? XDD

Marta Sanz dijo...

a ti tambien te lo han contado?

JWolf dijo...

Varias veces ¬¬

JWolf dijo...

Y hoy acabo de ver otra chapuza típica. La famosa "pregunta para llegar al 10". Te ponen una pregunta bien chunga de 1 o 2 puntos y te dicen que esa pregunta es difícil para que el que realmente sea bueno llegue al 10. Bueno, vale, y el que no es tan bueno como para llegar al 10 ya tiene esa pregunta mal y 1 o 2 puntos menos. Entonces, ¿no llegas al 10 porque no eres bueno? ¿o no eres bueno porque no llegas al 10?.. En fin.