Desde que empecé a dedicarme a esto de la astronomía como aficionado no he tenido más remedio que fijarme en el estudio de la climatología. Más de un día de cielos despejados me he desplazado a algún lugar específico o he montado el equipo en casa para que en cuestión de 5 minutos se cubriese todo de nubes y tuviese que desistir. Es más desesperante ver que en cuanto recoges el equipo y regresas a casa se vuelve a despejar, pero por no volver...Además de la cantidad y densidad de nubes también influyen, principalmente, el viento, la humedad y la temperatura. Hay otros factores importantes que afectan al seeing, pero para el modesto instrumental que manejo actualmente (los Celestron 15x70) los que he mencionado son los más importantes. El seeing es el término con el que se denomina a la visibilidad existente en función del estado de la atmósfera y sus turbulencias. Un cielo despejado no siempre es el idóneo para realizar observaciones mientras que un cielo ligeramente nublado puede ofrecer mejor visibilidad por proteger de las heladas u otros factores influyentes.
Al iniciarse en la astronomía sólo se piensa en encontrar un cielo despejado para poder observar durante horas, y cuando se encuentra puede uno llevarse la sorpresa de que las lentes se empañen, que haya excesiva condensación, que el viento genere demasiadas vibraciones en la imagen o que la irradiación de calor desde el suelo y paredes provoque turbulencias y ondulaciones en la visión. Así pues, se hace prácticamente imprescindible el uso de alguna herramienta de medición. Y no sólo de medición, sino también de predicción.Cuando se hace una salida ocasional para realizar alguna observación es importante llevarse algún instrumento de medición básico que ofrezca el estado atmosférico en el momento. De esta forma se puede elegir una ubicación mejor, saber el tiempo que vas a poder estar observando, etcétera. El problema surge cuando se intenta planear alguna salida astronómica puntual para un día concreto, ya que ahí se requiere cierta predicción climatológica. No es del agrado de nadie preparar una salida en tres o cuatro días y que al final acabe lloviendo, por lo que la observación del clima durante esos días es fundamental. Muchos sistemas de predicción se basan en las observaciones climáticas de días previos y tratan de deducir el tiempo que hará al día siguiente, pero poco más, y aún así tienen fallos.
Sin lugar a dudas una muy buena opción es la predicción numérica de la climatología, basándose en modelizaciones de sistemas dinámicos. Esto no es nuevo ya que, en 1904, el científico noruego Vilhelm Bjerknes propuso siete ecuaciones en derivadas parciales (usando el Cálculo Diferencial, una rama de las matemáticas sobre la que ya escribiré algo) con siete incógnitas variables, a saber, las tres componentes de dirección del viento, la presión, la densidad, la temperatura y la humedad específica. Su resolución es tan compleja que el modelo no ha podido ponerse a prueba hasta el inicio de la era informática moderna. En 1963, Edward Lorenz obtuvo un sistema no lineal a partir del cual se dedujo, a grandes rasgos, que la dinámica del clima presenta un caracter caótico, que hace imposible realizar predicciones con más de dos semanas de adelanto (para enteder un poco mejor lo que es la Teoría del Caos recomiendo leer este artículo). Si bien a partir de 5 ó 6 días la fiabilidad de las predicciones decae, durante ese tiempo los resultados obtenidos son muy acertados.
Actualmente hay algunas aplicaciones informáticas que se nutren de los datos recopilados por varias estaciones meteorológicas mundiales y, aplicando el modelo matemático, ofrecen una predicción muy completa sobre la climatología de la primera semana (aunque es recomendable fiarse únicamente de los 4 o 5 primeros días). El servicio que yo uso es el myMap Server que ofrece Meteoblue, una aplicación en fase de prueba muy eficiente y muy completa. Llevo un mes utilizándolo y no acostumbra a fallar (de hecho aún no ha fallado, habiendo desde días soleados hasta días lluviosos o nublados). Para acceder al myMap Server tienes que hacer una cuenta que tiene un periodo útil de 30 días. Tras los 30 días te piden una reactivación, borrando así las cuentas creadas inactivas del servidor. El servicio es totalmente gratuito y abarca prácticamente la totalidad mundial, salvo algunas latitudes o lugares limítrofes de los mapas y demás, donde o la predicción está alterada por falta de datos o son zonas donde el sistema aún no trabaja (en España funciona en su totalidad). Su manejo es fácil e intuitivo, tan sólo hay que tener en cuenta que se rige por el UTC, y nosotros en invierno estamos en el UTC+1 (en verano UTC+2). Por último, decir que las imágenes de esta entrada están hechas con esta aplicación.









4 comentarios:
La meteorlogía el que mejor la entiende es mi abuelo y sin mucha ciencia. Sale al corral, mira al cielo con su boina, su ceño fruncido y su palillo en la boca, y ya sabe si va a tener que regar la parcela o no...
Debe de estar bien el meteoblue ese según las imágenes. Yo aun no lo he visto pero igual viene bien aunque no sea para obtener sólo información para preparar una observación meteorológica, no?
Obviamente no sirve solo para planear observaciones astronomicas, pero lo mencionaba porque como en parte quiero orientar el blog por ahí... Además fue el motivo por el que empece a usarlo yo.
Puedes usar la predicción climática para saber si va a llover en Cuenca mañana o el viento que habra en 4 días cuando subas en bici el Portillín.
La aplicación trae una sección de astronomía, en la que da datos del seeing y demás, pero es una herramienta de tantas que tiene. Puedes probarlo, total si no te gusta a los 30 días te borran la cuenta.
Eso sí, contrasta los resultados con los de tu abuelo, así podremos afinar la predicción jeje
ZzZzzzzZZZzzZZzzzZZ.
xD
No, en serio, está interesante, lo de la web ésa, al menos.
Palabra: xqvgd
Si si, cuando te vayas de vacaciones al pueblo ya te diré que predicen granizo... a ver si te arruino la fiesta jejeje. ;)
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