lunes, 26 de mayo de 2008

La Phoenix llega a Marte

La pasada noche, sobre las 23:54 GMT (en España la 1:54 am), la sonda Phoenix aterrizó sobre la superficie marciana. Esta misión de la NASA en colaboración con la ESA está destinada a obtener datos del polo norte marciano, donde se han detectado capas de hielo bajo su superficie. Su finalidad es realizar mediciones de las condiciones geológicas y atmosféricas para determinar si este planeta (y más concretamente el polo norte) es una zona habitable o no. Además buscará rastros de posible vida en esta zona inexplorada hasta la fecha.

Su aterrizaje era una maniobra bastante complicada, ya que de las 15 misiones que se han enviado a la NASA sólo 6 han llegado con éxito, a saber, las dos Viking, la Pathfinder, la Spirit, la Opportunity y ahora la Phoenix. Durante la entrada en la atmósfera y el descenso se desplegó un paracaídas que fue frenando a la sonda, mientras que un escudo térmico realizaba la función de protección frente al rozamiento. Posteriormente se encendieron los cohetes de descenso que frenarían a la sonda hasta la toma de contacto con la superficie. Todos estos pasos fueron realizados gracias al radar que realizaba las mediciones de altura, inclinación, velocidad y otros parámetros.

Una vez en la superficie su primera acción fue desplegar los paneles solares para servirse de la energía proporcionada por el Sol. Durante la vida útil de la sonda un brazo robótico tomará muestras del suelo marciano y una estación meteorológica se encargará de los parámetros atmosféricos. El análisis de la composición del suelo se realizará mediante microscopía, electroquímica y análisis de conductividad, gracias a la instrumentación que incluye la sonda. Además, las cámaras que incorpora permiten sacar imágenes como las que incluyo en este artículo, que están llegando poco a poco a la Tierra desde su aterrizaje en el polo norte marciano.

Aunque la tecnología de esta sonda es muy avanzada hay varios parámetros que pueden modificar e imposibilitar ciertos experimentos. Un ejemplo es el diseño del brazo robótico ya que al recoger la muestra lo hace de la zona cercana al aterrizaje. Debido a los cohetes de aterrizaje dicha zona puede estar contaminada con componentes del combustible, generando bastante error en las mediciones. Otro factor influyente es el viento, ya que el sistema que utiliza el brazo robótico es bastante rudimentario. Si existen vientos fuertes es muy posible que al recoger la tierra y verterla en los instrumentos de medición haya problemas, ya que su funcionamiento es muy similar al de una pala escavadora. Por último, el hecho de que la sonda permanezca inmóvil en la zona de aterrizaje puede ser un problema si el terreno es inapropiado para los estudios que se van a llevar a cabo.

Habrá que prestar atención a los descubrimientos que se van realizando paulatinamente. Dejo aquí el link a la web de la misión, donde se pueden ver tanto vídeos explicativos como las imágenes que se van recibiendo desde Marte.

Web de la misión Phoenix


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